Yvonne Rainer

(Estados Unidos, 1934) 

Yvonne Rainer es un conjunto de voces que se disocian , unas voces que se encuentran como imágenes , diapositivas del mundo , película en HD de un deporte extremo.  Cunningham, James Waring, Martha Graham, Halprin, Nikolais fueron sus enseñantes en el aula.

Robert Dunn la introdujo  al hermoso arte de  la composición y con Steve Paxton.

Mientras tanto, no le quedaba de otra que dormir a veces en la Judson Memorial Church.

La narración , los filmes, guiones cinematográficos para apoyar su visión de la danza gustaba de introducir en los grupos donde planteaba sus creaciones.

Desde el colegio sentía un ímpetu de trabajar en equipos, pequeños grupos y colectivos.

1957 fue el día que debutó como bailarina.  Tres años después ya sería coreógrafa.

Yvonne Rainer se convirtió en una  de las fundadoras del Judson Dance Theater en 1962, donde se enseñaba que el movimiento debe provenir de la fuerza vital del danzante. Es pionera en utilizar improvisaciones basadas en lo ordinario, en movimientos que no provienen de la danza y se mezclan con la acrobacia, la marcha miliciana, los deportes y los juegos. Algunas de sus puestas más significativas son Three Satie Spoons (1961), The Mind is a Muscle (1968), Continuous Project-Altered Daily (1969-1970), Numerous Trames (1971), Actuación (1972), This is the story of a woman who… (1973) y After Many a Summer Dies the Swan (2000).

Sus movimientos jugaban con la interrupción o petrificación para que el espectador pudiera captar “lo que quiere ser una especie de filosofía del absurdo” (Baril, 1987: 204). Su obra mostraba la anti-expresión como en Dialogues (1964) o la separación casi clínica de los gestos de cualquier emotividad en la intercalación del fraseo amoroso como en “Love” de Terrain (1963). Deborah Jowitt refiere que en su Trio A (1966), una de sus piezas más famosas, “sin importar cuánto apartara la mirada del público (…) seguía siendo fundamentalmente expresiva” (Adshead-Lansdale. 1999: 186), en lo referente a la propuesta del discurso en movimiento que ella ofrecía.

Para 1965 Rainer compuso su No manifiesto, que entre otras señalaba que la coreografía que ella hacía no era: espectáculo, virtuosismo, no transformaciones o magia que hagan creer, nada de glamour o trascendencia del bailarín en el escenario, no heroísmos ni antiheroísmos, no imagen de basura, no intervenciones o performances hacia el espectador, no estilo, acampar o seducir al espectador con persuasiones a través del performance, no excentricidades, no mover o buscar conmover. Mostrando que para ella la danza no es más que un medio de comunicación.

Un comentario en “Yvonne Rainer

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s