LA HUASTECA MEXICANA

La CULTURA HUASTECA es una civilización prehispánica mexicana de Mesoamérica. Su población se autodenominaba teenek (contracción de Te’ Inik, “gente de aquí”; también conocidos como los Huaxtecos, Wastek) y hablaban el idioma huasteco, una lengua de la familia maya. Dicho lenguaje maya, es hablado por los huastecos que habitan en las zonas rurales de San Luis Potosí y el norte de Veracruz (en aproximadamente 60 aldeas) y en Tamaulipas.

La población huasteca habitaba en los estados mexicanos de Hidalgo, San Luis Potosí, Veracruz y Tamaulipas concentrándose a lo largo del Río Pánuco y en la costa del Golfo de México. Es una región de clima sub-tropical y que abarca partes de seis diferentes estados:

  1. Sur de Tamaulipas
  2. Norte de Veracruz
  3. Noreste de San Luis Potosí
  4. Hidalgo
  5. Querétaro
  6. Puebla

Los huastecos vivían al norte de la cultura Totonaca en el noreste de Mesoamérica; esta influencia les ayudó a formar y crear un estilo distinto de arte. Los huastecos hablaban maya, que era un lenguaje muy usado en el comercio. Su arte fue influenciado por la zona costera, lo cual resultó en la fabricación de objetos de concha. Entre sus obras también destacan sus vasijas y sus esculturas. Dichos elementos eran a menudo fabricados con las conchas marinas y en formas de cabezas humanas, gargantillas con grabados de conchas y tocados para las cabezas.

El Son Huasteco

De origen Andalúz, la música huasteca es un universo lleno de sutileza y emblemática de su gente ya que se ven reflejados en ella, siendo apasionada y sensible; amante de su tierra y de su nación. Este son, goza de singularidad y riqueza propias, teniendo su más clara manifestación en el Huapango (derivado del vocablo maya “cuauhpanco” que significa : sobre la tarima)  o Son Huasteco. Es pariente lejano de las seguidillas y fandangos Españoles. Este baile está saturado de complicados zapateados, debido a su abundancia natural y a la métrica y rítmo del huapango. El profundo cante del flamenco se convierte en un estilo ligero y ágil, lleno de gozo. El falsete (voz sostenida en tonos agudos), es reminiscente del canto flamenco, y es el sello inconfundible del Huapango.

Esta música es muy alegre y bailable. Está llena de humor y picardí­a, y muchas veces de política también. Es ejecutada por un ensamble de quinta, jarana (instrumentos de cuerda usados en la música Andaluza), guitarra y violí­n. Dicha creación fue el resultado de la fusión de las tradiciones musicales: la de los indígenas nativos del lugar junto con la instrumentación propia de los recién llegados de España.

Danza

Las danzas huastecas presentan muchas variantes dependiendo del lugar. El Huapango ofrece infinidad de variantes, como los zapateados de la Huasteca veracruzana, que se diferencian de la potosina, donde son más lentos en ritmo y velocidad y por el colorido de la indumentaria. Cuando se canta el Huapango, los bailarines no zapatean; sólo deslizan los pies ligeramente, reanudando el zapateado hasta el interludio musical.

Probablemente la danza del huapango, como lo conocemos hoy en día, nunca se bailó de tal manera. Sin embargo, se ha convertido en el favorito de la Danza Folklórica Escénica.

Vestuario Huasteco Femenino

El vestuario en muy representativo para la danza y a excepción de Tamaulipas y en algunos casos en Hidalgo, esta conformado por lo siguiente:

  • Quetchquémitl. Del Náhuatl “vestido de la parte de arriba”, pronunciado Keském o dhayem en Tenek, es una especie de capa de algodón blanco, sencilla o bordada en su totalidad en punto de cruz. Este lleva, asimismo, un fleco de lana que hace juego con los colores de los motivos bordados.
  • El cueitl o enredo. Elaborada de manta blanca y llega hasta abajo de la rodilla (en algunos pueblos la falda es de color negro).
  • Petob o corona. Tocado con el que adornan su cabello, está formado con rombos de cabello intercalados con rombos de estambre de un solo color. Arriba del peinado algunas mujeres usan paliacate o pañuelo de artisela que cae hacia atrás.

Estas prendas, de origen pre-colombino han sobrevivido hasta hoy en día. Sin embargo, el vestuario predominante es una creación reciente la cuál consta de un quetchquémitl bordado con una estilización de la flor de la amapola, una falda de olán de tres cuartos de largo y un mandil bordado como el keském.

Vestuario Huasteco Masculino

Los hombres visten de manera muy simple, usan camisa y calzón de manta, paliacate rojo alrededor del cuello, ceñidor de colores, huaraches, sombrero de palma con dos oquedades en la parte superior llamadas “pedradas” y morral confeccionado con zapupe.

Los hombres mestizos también usan una guayabera o camisa blanca, portan un sombrero (de elaboración local) en la mano, pantalón y zapatos blancos, sobre todo cuando se visten de gala. Los huaraches los usan todos en sus labores del campo.

Anuncios

2 comments

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s